SOPHIE
El dolor sordo en mi cabeza me despertó antes que cualquier otra cosa. Pulsaba detrás de mis ojos como un redoble implacable, haciendo imposible abrirlos completamente. Gemí, dándome la vuelta y enterrando mi cara en la almohada, esperando escapar de la náusea que se enroscaba en mi estómago.
La almohada olía diferente.
Fruncí el ceño, levantando la cabeza a pesar de las protestas de mi adolorido cuerpo. Mi mirada recorrió la habitación, asimilando mi entorno a través de una visión borros