EN EL PRESENTE
Saco esos recuerdos de mi mente, incapaz de seguir adelante y con miedo de llegar a la parte más dolorosa de todo esto. Mi abuelo todavía está de pie frente a mí, y sus ojos contienen tanta tristeza que casi creo que se arrepiente de haberme dicho eso. Me doy cuenta ahora que, a pesar de todo, nunca lo odié. Tal vez debería haberlo hecho. Tal vez si lo hubiera odiado tanto, no estaría en este lío ahora mismo.
"Te hice daño", comienza, con una voz suave y llena de la misma tristeza