Ethan
El peso de lo que León acababa de decir se asentaba en mi pecho como una losa. Buscar aliados no sería fácil, pero era lo único que podía salvarnos, a Ana, y a nosotros mismos. El aire estaba cargado de esa tensión que se siente antes de que la tormenta caiga, como si el mundo contuviera la respiración y me obligara a contener la mía también.
Me levanté del sofá y caminé hacia la ventana, cruzando la habitación en silencio. Afuera, la noche parecía tranquila. Las luces de los faroles ilu