León
Entré en la habitación con la adrenalina aún corriendo por mis venas. Ethan me miraba con esa mezcla de miedo y esperanza que tantas veces había visto en sus ojos, como si yo fuera la respuesta a todo el caos que llevaba dentro. Y en cierto modo, lo era, aunque no de la forma en que él esperaba.
—No puedo ocultarte más —dije, sintiendo mi propia voz resonar con un temblor apenas contenido. Tomé aire, buscando la manera de armar las palabras sin destrozarlo más de lo que ya estaba.
Ethan s