Ecos en la oscuridad
El cuarto estaba en penumbra, solo iluminado por los destellos irregulares de la tormenta que rugía afuera. Las gotas de lluvia golpeaban los vidrios con furia, como si el cielo quisiera borrar cada sombra que habíamos dejado atrás, cada secreto que se negaba a morir.
Me senté en el borde de la cama, con las manos temblorosas aferrando la libreta que guardaba secretos que aún no me atrevía a enfrentar del todo. Cada palabra escrita en esas páginas era un eco de un pasado qu