Luz
¡Oh, Dios mío, qué vergüenza! Acabo de salir del consultorio de Adam con cara de tomate. La verdad, no puedo creer cómo hice todo eso estando borracha. Adam seguro debe pensar que soy una fácil, cuando en realidad soy virgen; solo he tenido roces y han sido con él y Eliot.
Llego a casa y me doy una ducha rápida, ya que está haciendo mucho calor. Cuando salgo, veo a Adam sentado en mi cama.
-¿Qué haces aquí? - veo cómo me observa, mi cuerpo está solo cubierto por una toalla.
-Quería saber có