Hoy era el gran día. Hoy me caso con el amor de mi vida.
Después de dos meses de lo ocurrido con Sam, aquí estoy, a un paso de dar el “sí”.
—¡Amiga, llegué! —Ana entra por la puerta principal llena de cosas en las manos, así que rápidamente la ayudo.
—¿Qué es todo esto, Ana?
—Amiga, es para ponerte hermosa y que Adam bote la baba con solo verte.
—Está bien, vamos a ponerme bella. —Entramos a la habitación y Ana comienza a arreglarme.
—¿Y el pequeño Eliot?
—Está con su abuela. —Ah, sí, la nana d