Veo el cuerpo sin vida de Eliot caer al lado mío. Sin importar el dolor de mi brazo, me arrastro y toco su cuerpo.
— Eliot... oh, por Dios, ¿por qué...? — Escucho las pisadas de una persona y, cuando levanto la vista, veo a mi padre.— Eres un infeliz — le grito, pero él, con su arma, me da un golpe en la cara.
— Cállate, niña tonta. No sabes todos los problemas que me has causado, pero ahora acabaré contigo — Levanta su arma y apunta a mi cabeza.
— Haz lo que se te dé la puta gana — En ese mo