Estaba como loco buscando a Gabriella, pero el idiota de Manuel la escondió muy bien. Ahora lo que me preocupa es su hermana, que lleva una semana marcando a la casa, pero siempre le digo que está ocupada o cosas así. Esto es un maldito martirio. Mi hermosa Gaby sigue secuestrada, y ahora mi pequeña Alana la extraña mucho, no para de llorar.
—Mi niño, la hermana de Gaby está aquí —joder, lo que me faltaba.
—Dile que pase —esta asiente y se va. Tomo todo el aire que tengo para enfrentarme a la fi