Al fin vamos a la cabaña a pasar nuestra noche de bodas. Después de despedirnos de todos, me encuentro tomada de la mano con mi marido. Suena genial **mi marido**; la verdad, nunca pensé que eso me fuera a pasar a mí. Nunca pensé en casarme y formar una familia. Todavía pienso que estoy en un sueño, pero si es un sueño, no quiero despertar nunca.
Cuando llegamos, no puedo evitar recorrer la casa con la mirada. A pesar de verse como una cabaña normal por fuera, por dentro es otra cosa. Todo tiene