Estoy de regreso en mi adorada Italia, aunque lo único en lo que he pensado todo este tiempo es en Dante. Necesito saber que él está bien, no soportaría perderlo.
- No creo que fue buena idea venir, Dante me matará.
- Yo te mataré si sigues diciendo eso, Luciano - manejamos hasta la casa y cuando llegamos todo está en silencio, pero hay desorden por todos lados - ¡Por dios, ¿qué pasó aquí??! - subo a la habitación que compartía con Dante y veo que sobre la cama hay una mancha grande de sangre -