Salí del despacho y al llegar a la sala noté que Alana no estaba.
- ¿Dónde está la bebé? - pregunté a María.
- El papá malhumorado se la llevó - maldito Dante - la pobre salió llorando - ¡idiota, lo quiero matar, ¡cómo se le ocurre llevar a Alana así!
- Es un idiota - dijo Fede mientras se comía una manzana.
- Lo sé, pero es el padre de Alana y no quiero alejarme de ella.
- Ay, nena, te dije que no te encariñaras con ella y eso es lo que estás haciendo.
- Sí, ya sé, pero ya es tarde, ya me encar