56. Gusanito
Darina
Les dimos un pequeño descanso a nuestro lobito; el pobre estaba completamente hambriento y no es para menos, no me había puesto a analizar mi excesivo apetito hacia él, digamos que fue un pequeño error de cálculo.
Después de comer, tomo su mano y salimos al balcón donde un columpio de nido nos espera. Eso de poder separarse de uno mismo tiene sus ventajas.
Este tiempo que Odette, estuvo con Lion, yo aproveche para colocar ciertos juguetitos que nos brindaran placer estás semanitas, froto