55. Mañana
Lion
Mis dientes se clavan en su marca, un pequeño castigo por no haberme dicho sobre nuestro cachorro, uno que parece disfrutar pues su piel se eriza del placer.
La he extrañado tanto y Krom está que se vuelve loco, extrañamos a nuestra Luna, su aroma en esta ocasión no nos calma, solo nos llama a poseerla a hundirnos en ella.
Más no soy un salvaje, disfrutamos cada milímetro de su delicada piel, besamos cada rincón, adoramos con caricias y besos su hermoso cuerpo, el mismo que nos trae litera