La noticia de la gala benéfica no tardó en llegar a todos los invitados.
Era un evento organizado por la fundación que había financiado parte del tratamiento de Isabella y buscaba recaudar fondos para pacientes con enfermedades neurológicas.
Fernando confirmó su asistencia como representante de la empresa.
Verónica, aunque por dentro deseaba inventar cualquier excusa para no asistir, sabía que su ausencia levantaría demasiadas preguntas.
No tenía otra opción.
Debía acompañarlo.
Aquella noche ca