El investigador se levantó lentamente de su silla mientras sostenía el teléfono.
—Entiendo, doctor. No haga ninguna pregunta más hasta que lleguemos. Vamos de inmediato.
Colgó con serenidad, aunque su expresión había cambiado por completo.
Verónica sintió que un escalofrío recorría su cuerpo.
—¿Ocurrió algo? —preguntó intentando mantener la calma.
El investigador la miró fijamente.
—La entrevista ha terminado por hoy, señora Verónica.
Ella frunció el ceño.
—¿Eso significa que puedo irme?
—Por e