Lugoi
Cinco años después
Nunca puedes dejar atrás del todo la oscuridad. Te sigue como una sombra, siempre ahí, mirando e imponiendo. Pero mientras tengas luz, siempre estará un paso por detrás, sin poder tocarte.
Y mientras tuviera a Galilea en mi vida, nunca sería realmente el villano de mi propia historia. Ella me dio esa humanidad que siempre me faltó.
Me quedé de pie en el porche y la miré fijamente, con su silueta ensombrecida por el sol que se ponía en el horizonte y las olas que rom