Galilea
Estaba en el centro de lo que era claramente una habitación de invitados. Estaba bastante segura que nadie estuvo nunca en esta habitación, aparte del ama de llaves. Estaba vacía de vida. Podría ser una habitación de hotel por lo “cálida y acogedora” que era.
Observé la habitación y me di cuenta de lo escaso que era todo. La cama de matrimonio estaba pegada a la pared en el centro de la habitación. Una cómoda enfrente. Un televisor sentado encima. Había una silla acolchada junto a la ún