capitulo 43
Me despierto al sentir unas leves caricias en mi mejilla. Cuando abro los ojos, veo a Santiago sentado a mi lado, mirándome fijamente.

—Lo siento —dice él, con cara de arrepentimiento—. Cuando supe lo de Julián, me asusté mucho. Solo quiero cuidarte, mía.

—Lo sé, amor. Por eso también debo pedir disculpas. Yo tampoco debí decirle a Lucy que nos fuéramos a tomar unos tragos, sabiendo la situación en la que estamos.

—Ya está, mi amor. No discutamos más —me atrae a su pecho y besa mis labios con te
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP