Me levanto temprano para arreglar a Aurora y luego arreglarme yo, pero me llevo la sorpresa de que mi pequeña ya está lista, todo gracias a su papá.
—¿Sabías que eres el mejor esposo y padre? —digo, dejando un casto beso en sus labios, y él sonríe.
—Esta pequeña quería su baño y que su padre la bañara.
—Bueno, eso me dará tiempo para bañarme y arreglarme.
—¿Piensas salir hoy?
—Sí, voy a llevar a Aurora al parque.
—Ve con cuidado. Yo ahora me voy a la oficina, pero nos vemos más tarde.
—Bu