Despierto desnuda al lado del amor de mi vida, luego de una noche maravillosa donde ambos nos demostramos lo mucho que nos amamos. Me quedo mirando su rostro por unos instantes y luego veo su brazo, que ya se encuentra un poco recuperado, pero aún le faltan más cirugías. Pongo mi mano sobre su mano quemada y la acaricio con ternura, pero esto hace que él se despierte de golpe, retirando su mano.
—Lo siento, no quería despertarte.
—Mía, no quiero que toques esa parte. No quiero que sientas asco d