Al llegar a casa, la pequeña ya estaba completamente dormida, ya que primero la llevamos al médico para que nos indicara cómo se encontraba. Afortunadamente, está en perfectas condiciones y nos dijo que tenía aproximadamente 9 meses.
—Dios, hoy fue un día largo —dice Santiago, tirándose en el sofá de la casa mientras yo coloco a la pequeña en el cunero portátil que le compramos.
—Lo sé, mañana tendremos que ir a comprar todo lo necesario para la pequeña —por un instante me asaltó la duda de si S