capitulo 36
Nuestros amigos y familiares estaban sin saber qué decir, observando a la bebé, pero la primera en reaccionar fue mi amiga Lucy.

—¡Ay, por Dios, soy tía! —grita mientras toma la mano de Víctor y se acerca a la bebé—. Mira, Víctor, es preciosa.

—Sí, es muy linda la bebé. Felicidades —dice Víctor, regalándonos una sonrisa.

—¡Por Dios, soy abuela! —exclama la señora María con una sonrisa en el rostro—. Somos abuelos, Lorenzo.

—Lo sé, cariño.

—Vengan a conocerla —les animo. Ambos se acercan y Santia
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App