El sonido de las copas al chocar resonó suavemente entre ellos. Camila bebió un sorbo, sintiendo las burbujas cosquillear en su garganta, mientras Adrien la observaba con detenimiento.
—No esperaba que te desenvolvieras tan bien en la reunión —comentó, girando la copa entre sus dedos—. Lograste convencerlos con mucha facilidad.
Camila sonrió con modestia.
—Solo presté atención y les hablé en su mismo idioma. Creo que confiaron en mi explicación porque fui sincera.
Adrien apoyó un codo sobre la