Ricardo lo miró con curiosidad y se recostó en la silla.
—¿Y cuándo piensas mudarte a la mansión? ¿Camila ya está enterada?
Alejandro soltó un suspiro y asintió.
—Sí, ella estuvo conmigo cuando leyeron la carta.
Ricardo lo observó con una sonrisa maliciosa.
—Bueno, al menos ya lo sabe. Pero dime algo… ¿qué harás con Andrés? Porque, amigo, él está interesado en Camila. Se le nota en la mirada, la desea.
Alejandro apretó la mandíbula con evidente molestia y desvió la mirada.
—Eso tú y yo lo sabem