Uno de los hombres de Adrien disparó una bala de advertencia. El proyecto impactó a unos centímetros del pie de Margaret, quien gritó al instante y, por reflejo, soltó a Camila. Esta retrocedió tambaleando, el rostro pálido, el corazón acelerado.
—¡Corre! —gritó Ricardo con desesperación.
Camila dio un paso hacia Alejandro, pero en un giro arrepentido, Margaret rugió de rabia, levantando el arma nuevamente, apuntando directo al pecho de Camila.
—¡¡NOOO!! —gritó Alejandro, intentando levantarse