La velada transcurriría con una calma casi irreal. El ambiente cálido del restaurante, el murmullo discreto de las conversaciones y el tenue brillo de las velas crearon una burbuja que parecía aislar a Alejandro e Irma del mundo. Él no apartaba los ojos de ella, como si buscar respuestas en su rostro fuera más importante que todo lo demás. Irma, por su parte, parecía más relajada, disfrutando del momento sin reservas… aunque por dentro, las emociones eran un torbellino incontrolable.
—¿Te das c