Después de una exitosa reunión y una cena satisfactoria, Alejandro y Ricardo se despidieron de los socios, quienes se marcharon contentos tras haber cerrado un acuerdo beneficioso para la empresa. Ambos decidieron quedarse un poco más en el restaurante, relajándose y aprovechando el momento de tranquilidad para discutir la inesperada situación del testamento.
Ricardo miró a Alejandro con una sonrisa divertida mientras tomaba un sorbo de su bebida.
—Entonces, ¿has pensado cómo vas a resolver