Horas después, las puertas del quirófano finalmente se abrieron.
Alejandro se puso de pie de inmediato, acompañado por Candy y Luisa.
Los tres se acercaron rápidamente al médico en busca de respuestas.
—Doctor, ¿cómo está Miranda? —preguntó Alejandro con la voz temblorosa.
El especialista suspiró antes de responder.
—La cirugía fue un éxito.
Logramos estabilizar sus fracturas y controlar las lesiones más graves.
Por un instante, Alejandro sintió un pequeño alivio.
Sin embargo, la expresión ser