Capítulo 34
El silencio en el pasillo del hospital se rompió un par de horas más tarde con el sonido de unos pasos apresurados. El doctor salió de la habitación de Gala con una expresión sombría y la mirada baja, esa misma mirada que los médicos ensayan cuando tienen que dar la peor de las noticias.
Alejandro, que se había puesto de pie mecánicamente al escuchar la puerta, se quedó paralizado. Miranda se colocó a su lado, sintiendo cómo el frío del ambiente se le colaba en los huesos.
—Se