44.
«Hoy deberíamos haber vuelto.»
Sacudo mi cabeza; me duele, y si pienso en eso de nuevo, tendré jaqueca. Estar lejos de ella no nos ha debilitado, pero sí afecta nuestra concentración y nuestro sueño, sin contar los sentimientos.
—Debemos llegar antes de que cumplamos un mes —frunzo el ceño.
—¿Desde cuándo eres tan detallista, Ivaylo? —mi lobo guarda silencio—. No te avergüences, somos uno. ¿Recuerdas?
—Se lo dices a alguien, y en el próximo ataque que hagan no te voy a dejar transformar —termina