Yo iba a responder, pero todo se detuvo cuando un guardia apareció arrastrando a la empleada por el brazo y la lanzó al piso frente a todos. Ella cayó llorando y temblando mientras él levantó la mochila y mostró el collar.
—Encontramos el collar dentro de su mochila, señor.
El guardia levanta el collar en el aire, la empleada está de rodillas con el uniforme arrugado, la mochila abierta a un lado, llorando…
—Yo no fui… —solloza—, se lo juro, señor, por mis hijos… yo no lo tomé… alguien lo puso a