—Todos sabemos lo que pasó… el collar no estaba contigo, lo encontraron en otro lado, el asunto está resuelto, no hagas más dramas.
—¿Es encerio? —susurro con una sonrisa rota—, cuando pensaron que era yo no les importó eso
—Basta —responde—, está resuelto… no voy a discutir más este tema delante de los niños… no me provoques, Melanie…
Me dan ganas de escupirle en la cara que el que se ve mal es él, no yo… que la que tiene la fama de loca gracias a ellos soy yo…
Se da la vuelta sin esperar respu