Asentí aunque él no podía verme
—Lo… lo intentaré —susurré
Me levanté de la cama y fui hacia la ventana mientras miraba los claveles rojos moviéndose con el viento, esos malditos claveles que parecían burlarse de mí, y la voz se me quebró sin querer
—Ha vivido un infierno —murmuré— y ellos… ellos creen que es una basura, que todo lo que pasa… es mi culpa, pero… creo que encontré la manera de mantener la balanza
Se hizo un silencio en la línea como si el abogado hubiera entendido exactamente de