—Sí. Necesito ir a un lugar. Y tú vas a llevarme.
Santiago asintió rápido, nervioso.
—¿Consiguiste el baúl?
Él miró hacia los lados, como si alguien pudiera escucharlo.
—Sí, señora, ya está escondido en mi habitación tal como pidió
Tomé el cofre donde guardé todos los documentos, fotos y objetos de Melanie y lo sostuve un segundo entre mis manos porque ese peso se sentía como la vida entera de mi hermana comprimida ahí dentro y luego se lo entregué
—Pon esto dentro del baúl, nadie ¿me oyes?, na