Al día siguiente por la noche, Marianne se encontraba en su habitación, ese día las clases habían sido extenuantes, Adrien ordenaba que se le exigiera cada vez más a la chica, más tarde llamaron a su puerta, al abrir se encontró con Donson quién se le quedó viendo con el rostro serio.
—Vas a salir esta noche —dijo el hombre a manera de orden— apresúrate, y ponte esto.
Le entregó una caja, Marianne la abrió y vio que dentro había un vestido negro, entallado, era de tela brillante, y con un escot