Aura bajó los brazos que por inercia puso sobre su rostro, cubriendolo, esperando el golpe que nunca llegó.
Cuando sus ojos se abrieron, miró a Casandra, quien se interponia entre ella y Caliope, mientras Alexein sostenía la mano de la última, evitando que le regresara el golpe a la pelirroja.
-¡¿Cómo te atreves sirvientucho de cuarta a tocarme?!- El grito de Caliope resonó por todo el lugar, exponiendo su furia y rompiendo el tenso silencio que se había formado.
Aura retrocedió un paso y