Aura corrió a su habitación.
Empujó la puerta y la cerró de golpe asegurandola con el pestillo mientras se dejaba caer de rodillas, sintiéndo como el mundo se le caía a pedazos de nuevo.
Hipidos y sollozos escapaban de su garganta por igual.
Se sentía miserable, Traicionada...
Su abuelo estaba ahí, junto a ella. Lo tenía tan cerca... Podía abrazarlo a la hora que quisiera, contarle cosas tan triviales como si el día era bonito o si le había ido bien en el trabajo.
Tan cerca... Siempre había es