Arion y Sasha pasaron mucho tiempo jugando en el campo de luciérnagas.
Ya casi al amanecer cuando todas se habían desaparecido, decidieron regresar.
—Gracias por compartir tus tesoros conmigo, eso cambió tu imagen frente a mi.
—¿Que imagen tenías de mi?
—Creí que por ser el heredero del poderoso Alfa, serías un materialista engreído.
—Que imagen tan cruel tenías de mi. —se quejó Arion haciendo un puchero haciendo que Sasha se carcajeara.
—Pero eso cambió, al ver que tus tesoros son las cosas m