Le ayudaba a Nana a preparar el desayuno para que ella no hiciera el trabajo sola, Sebastian aún no despertaba eso era raro pero no lo culpaba ayer había pasado todo el día reparando goteras y defectos que tenía la casa además de que en uno de los intentos al subir una escalera se cayó y se lastimo un poco la espalda dejandosela con uno que otro rasguño.
—Mi amor que la salsa no lleve tomates recuérdalo— señaló Nana mi mezcla de verduras para preparar la salsa y yo solo asentí con una pequeña