Tras las palabras de Basil, el lugar se quedó en completo silencio.
Iva y Alastor intercambiaron miradas preocupadas antes de que ambos dirigieran su atención hacia Alina, quien dio un respingo cuando Dante colocó su mano sobre su hombro.
–Cuéntales lo que pasó ese día…–
Alina asintió, sin embargo, antes de que la joven digiera una sola palabra, alguien llamó a la puerta.
–Adelante –dijo Alastor con voz queda
Tras su permiso, la puerta se abrió y Anna entró con una bandeja en las manos, la