El mocoso malcriado y caprichoso en su interior había salido a flote, apoderándose de Liam. Cuando la primera llamada se perdió, decidió volver a marcar. No estaba dispuesto a dejarse vencer tan fácilmente, pero toda determinación pareció desaparecer en el momento en que sintió la otra línea abierta y un completo silencio fue su saludo. ¿En qué estaba pensando para llamar de una manera tan precipitada? No tenía ningún plan a seguir, nada preparado para decir. Su mente se quedó en blanco por uno