Dos días, dos desesperadamente largos y tortuosos días había esperado Liam para que al fin llegara el momento de ver nuevamente a David. Nunca había ansiado tanto que se cumpliera un plazo, ni siquiera cuando estaba a las puertas de un gran evento o la muestra de una de sus nuevas colecciones de moda, y eso ya era bastante decir para una persona que vivía para su trabajo. Pero Liam estaba tan jodidamente desconcentrado, ansioso, lleno de expectativas y preguntas, que no había cabida en su mente