David llego al Kingdom Paradise y estaciono en el espacio especial para motocicletas, las hebillas de sus pesadas botas sonaban a cada paso que daba cuando se dirigía a la entrada, en cuanto paso las puertas de vidrio automáticas, lo recibió un espacio abarrotado de lujos y brillo; imponentes columnas, pisos encerados, muebles de fina madera y majestuosos candelabros araña, eran solo algunas de las cosas que destacaban en el inmenso recibidor, David de inmediato se sintió fuera de lugar, pero n