El resto de la noche transcurrió en un ambiente cálido y festivo. El clan Valkyria celebró con risas, comida y momentos compartidos que llenaron a Samira de una sensación de pertenencia que no había experimentado en mucho tiempo. Kael, por su parte, era un bebé inteligente que estaba encantado de ser el centro de atención entre los miembros del Clan, mientras Samira se permitió relajarse por primera vez en mucho tiempo.
En un momento, mientras la fiesta continuaba, Alister se acercó nuevamente