C188: Su momento de ser felices.
Los días siguientes en el pueblo fueron como un respiro después de toda la tormenta. Samira y Alister pasaron tiempo juntos, disfrutando de la tranquilidad del campo, lejos de los problemas y las responsabilidades que los esperaban en la ciudad.
Por las mañanas, Samira se despertaba con la luz del sol filtrándose por la ventana, el canto de los pájaros y el suave aroma de la tierra húmeda. A veces, cuando abría los ojos, encontraba a Alister ya despierto, observándola con una expresión de pura