C129: Si tengo que dar mi vida por ti, lo haré.
Decidida a poner fin a aquello, Samira tomó de nuevo la carta que acababa de leer, salió de su habitación y caminó hasta el estudio de Alister. Él estaba solo, sentado detrás de su escritorio, revisando algunos papeles. Yimar no se encontraba en la casa debido a que había vuelto a la ciudad para hacerse cargo de la empresa. Él mismo había decidido ir para allá, pensando que mantenerse ocupado lo distraería del terrible dolor de haber perdido a su única hija.
Samira ingresó al estudio sin siquie