— ¡Esta es una completa injusticia! — gritó Helene y pateó la puerta que cerró de golpe — una simple prueba psicológica que arrojó estrés postraumático no debe ser suficiente para que despidan a alguien de su propia empresa.
— No me están despidiendo — comentó Itsac, sólo los demás miembros, que también son dueños de la empresa, no quieren que sea yo el que los lidere.
— Creo que no deberíamos respetar esa decisión — Murmuró Toro.
— Claro que no deberíamos respetar a esa decisión — replico Hele