113| Nuevo golpe.
Cuando la puerta del avión se abrió, Helene casi que saltó hacia afuera. Sus compañeros notaron que estaba un poco pálida, Pero los que le preguntaron se los quitó de encima con un simple: es por el embarazo. Pero dentro de ella se formó un nudo muy grande.
Helene pensó que en el hotel en México había superado su trauma, había entendido que no había sido su culpa y logró confesarle a Itsac lo que sentía, pero ese ese trauma seguía por completo, el de aterrizar.
Eran dos cuestiones completamente