Epíogo.
Seis meses después Helene se sentó en el asiento del piloto, los ojos se le llenaron de lágrimas, no podía expresar todo lo que estaba sintiendo. Al fin lo había conseguido, al fin era una piloto, lo era legal y en toda la regla.
Una vez terminó todo aquello, encontraron el cadáver de Amadeus e Itsac lo sepultó en el cementerio central de la ciudad, lo más lejos posible de sus padres, Al otro lado. Fue un mes extraño, ser madre era tan diferente, todos la visitaban. Franco y Aurora llegaron de